INTRODUCCION
“Cristo ha resucitado de entre los muertos; con la muerte ha derrotado a la muerte y a aquéllos que yacían en los sepulcros les ha dado la vida”. (Himno Pascual de la Ortodoxia, repetido infinitas veces hasta la Ascensión).
“Asumió la carne para ofrecer abundantes gracias y su cuerpo como cebo arrojado en brazos de la muerte para que, mientras el dragón infernal esperaba devorarle, tuviera en cambio que vomitar a aquellos que ya había devorado. En efecto, Él arrojó a la muerte para siempre y secó las lagrimas de todos los ojos”. Cirilo de Jerusalén. Catequesis XII, 15.
